Pero cómo no me había dao cuenta antes!!!!!! En la primera página del libro nos muestra a una Mariate de arriba a abajo!!!
“Hacía todo lo que suelen hacer todos los caballeros…” : y cuando no tenía nada que hacer se buscaba sus “propias aventuras”. Siempre hago lo que todo el mundo espera que tengo que hacer; o mejor dicho; siempre hago lo que yo espero que tengo que hacer, tener todo muy controlado, rescatar damiselas aunque ellas no quieran…..
“Y partía a la batalla con bastante frecuencia”:!Caracoles! (ya sé que no es una expresión muy mía, pero es que ya que estamos comentando un texto literario, la utilizaré a lo largo de todo el blog) pero cómo puede este caballero hacer lo mismo que yo!!! no, no puede quedarse tranquilo en su sillón, con su mente relajada y disfrutando de su castillo. Que vá! el tiene que ir a luchar (ya sea con dragones, con malvados adversarios o simplemente con pensamientos que acechan).
“Su entusiasmo era tal que a veces partía a varias direcciones a la vez”: Parece imposible, verdad?Pues ya os digo yo que no. Aquí estamos todos a todo a la vez. Tenemos que estar a la batalla del norte sin descuidar la del sur. Ah! y no se os olvide la de sudeste, que a esa tienes que ir también!!!
“Durante años el caballero se esforzó en ser el número uno del reino”: Bueno, ahí tendríamos que ver si era él realmente quien quería ser el número uno del reino, o era su familia y demás quien le exigía que fuera el primero en todo. (Porque la familia nunca te compara con los demás……………nooooo que va!!!!!! Cuando sacas un 10 en un examen les da igual la nota que han sacado los demás, pero no saques un 2, que ya te estarán preguntando qué han sacado los demás para restregarte por la cara que hay gente que ha sacado mejor nota que tú!
“Con el tiempo el caballero se enamoró tanto de su armadura que se la empezó a poner para cenar”: Bueno, si, lo reconozco!!!!! yo también llevo mi armadura para cenar, es más, para ser exacta os diré que no me la quito ni para cenar. Cuando tienes una armadura, no es fácil quitársela. No es que sea imposible, no lo es, lo que es difícil es poder quitársela porque te hace sentir raro y ya te has acostumbrado a ella. Es parte de tí, y , además, se pierde mucho tiempo en quitártela del todo. Por eso yo me la dejo puesta hasta para cenar.
“Su familia se fue olvidando de qué aspecto tenía sin ella”: Es un riesgo que corre todo caballero. Y no solo su familia. Tus amigos te recuerdan como eras anteriormente y te dicen: “Mariate, que yo sé como eres tú, que tu eres capaz de ésto y de mucho más”, pero eso cada día se va olvidando, se va quedando en un rincón cada día más escondido de su recuerdo, hasta que llega un momento que sólo recuerdan tu armadura y tu voz. Nada más.
“Tengo que estar preparado para montar en mi caballo“: Eso sí. Siempre hay que estar preparado, no sea que el azar nos regale una sorpresa que no teníamos planeada. No “puedo ” quitarme mi armadura!!!! tengo que estar preparada por si me ocurre algo inesperado. No puedo vivir tranquila, sólo debo estar atenta a que las cosas sucendan como yo las espero, si no…… !qué será de mi!!!1
“El caballero intentó quitarse el yelmo, pero…NO SE MOVIÓ! Bueno, espero que a mi no me pase eso, es como lo de dejar de fumar, jeje “” es fácil dejarlo si sabes cómo” por eso a mi no me va a pasar lo mismo que al caballero. No, no, yo controlo mi armadura y la tengo bien engrasada para poder quitármela en el momento que yo quiera. Si no dejo de fumar es porque no quiero, no porque no pueda.
Bueno, creo que con estas dos páginas ya tenemos para pensar.
Ahora me voy a trabajar y mañana os seguiré contando que ha pasado con el caballero, que parece que se ha quedado en apuros con eso de que no ha podido quitarse el yelmo……
Bueno, menos mal que eso a nosotros no nos pasa ni nos pasará nunca, verdad?
Hasta mañana.
SEÑOR ROBERT FISHER SU LIBRO ES MUY BUENO LO FELICITO
GRACIAS POR SU ATENCION
que aburrido